El estudio recupera un espacio de almacenaje en desuso, a media altura entre una planta de uso de oficinas, a nivel de calle y un jardín posterior en pendiente. La división en dos alturas marca la separación de mayor actividad al público con un espacio de trabajo donde los puestos se distribuyen en una mesa continua.

   La estructura funcional del estudio se entiende como un escenario de trabajo fluido. Donde el concepto de mesa continua plantea una estrategia de proceso en cadena. Cada área se entiende como una etapa específica del desarrollo del proyecto. Desde la ideación, la materialización, su ejecución hasta los detalle durante las fases de construcción.

   Entendemos la arquitectura como una disciplina rigurosa y técnica, donde las aspiraciones nos llevan a producir resultados más eficientes, en los que la arquitectura es funcional y justificada, basada en unas reglas con un sentido práctico.